Despida a sus clientes malos

Finanzas Digital/José Grasso Vecchio.- Trabaje usted o no  por su cuenta, sabe que los clientes son el corazón de todo  negocio. Sin ellos, no existe su empresa. Por otro lado, existen clientes buenos y malos, y hay algunos tan malos que perjudican a su negocio y hasta a su salud mental, tanto que usted estará mejor evitando tratar con ellos.

¿Cómo reconocerlos, y cómo despedirlos de su empresa de forma diplomática? Aquí hay algunas sugerencias:

1. El cliente tacaño: Generalmente, el cliente que paga menos es el que exige más. En cuanto usted escuche las palabras “Necesito algo barato”, esto debe encender alertas, no tanto por lo que usted va a ganar, sino porque estos clientes buscan la forma de sacarle el mayor trabajo por el menor pago.

Trabajos extras que no estaban incluidos serán exigidos, bajo la amenaza de “no volver nunca a hacer negocios con usted”. Por eso es importante definir el alcance del trabajo que va a realizar.

Una forma  deshacerse de un cliente malo, es muy  simple – suba sus precios, aunque sea exclusivamente para este cliente. Si es un cliente malo, se irá con el siguiente que le cobre más barato, ya que sólo le importa gastar lo menos posible, no la calidad del trabajo. El tiempo que usted gana al dejar de tratar con estos clientes malos le beneficiará. Si con todo, contrata sus servicios, asegure el pago.

2. El cliente que no tiene tiempo: Este cliente quiere que usted ponga su proyecto en primera prioridad, porque “es urgente”, tiene poco tiempo para entregarlo y necesita algo. Usted acepta porque piensa que el cliente ya tendrá todo lo necesario para hacer el trabajo rápido.

Desafortunadamente, el cliente sólo le entrega algo básico, y luego desaparece, ignorando sus peticiones de información, de aprobación de modelos y otras correspondencias esenciales para el trabajo, hasta que llega la fecha de entrega. Es cuando se echan la culpa el uno al otro porque el proyecto no está terminado, y nadie sale bien de este conflicto.

Un cliente que cuando el proyecto ya va a la mitad  le informa que hay algunas “adiciones” que hay que hacer, que transforman el proyecto pequeño en un monstruo que no cubre el presupuesto original definitivamente no le conviene.  Ponga muy claro en el contrato, que el mismo empieza, a partir del momento en que usted recibe todos los recaudos y la información necesaria. Es posible que cualquier cliente sufra con estas emergencias de vez en cuando, pero si un cliente hace esto más de una vez, es probable que no vaya a cambiar.

En lugar de arruinar su relación con otros clientes, cuando este cliente le pida un nuevo trabajo “urgente”, dígale que tiene una gran cantidad de proyectos y dígale que no puede atenderlo ahora. Infórmele a su cliente  firmemente que el trabajo extra cuesta dinero extra. Si no están de acuerdo con respetar esa simple regla, hágales una factura por el trabajo que les ha terminado, y detenga el proyecto. Entregue lo que ha producido hasta ese momento sólo si le han pagado.

3. El cliente que nunca está satisfecho: Aún si usted entrega antes de lo convenido y cobra menos de lo acordado, este cliente simplemente no está de acuerdo con la transacción. Son los clientes que tienen “una idea” que no le pueden comunicar, pero cuando usted entrega un trabajo, él simplemente le dice “No, no es lo que esperaba” y le pide que lo intente otra vez.

Cómo evitarlo: El cliente debe describir claramente qué es lo que desea, o incluso enseñarle un ejemplo. Puede desear un producto que “se parezca al de la competencia”, pero tiene miedo a decirlo. Si usted ya terminó el proyecto y ha hecho un excelente trabajo, no se preocupe.

Hágale saber al cliente cuáles fueron los acuerdos del proyecto, y demuéstrele que usted completó correctamente el trabajo, y entregó exactamente lo que se le pidió. Es mejor evitar que estos clientes hablen mal de nosotros, porque no siempre es su culpa que no sepan comunicar bien sus deseos, así que si el cliente no está satisfecho, ofrezca trabajar un poco más en su proyecto mientras el cliente describa exactamente lo que desea.

Tuve un cliente que me comunicó que no estaba de acuerdo con el proyecto entregado pero me enteré más tarde que esa era su costumbre, así no pagaba y utilizaba el proyecto, simplemente más nunca trabajé con él.

4. El cliente que le pide lo imposible: Algunos clientes le pedirán cosas que simplemente están fuera de su alcance. Puede que ellos tengan una clara idea de lo que quieren, que estén dispuestos a pagarlo, y que tengan todo listo para que usted trabaje, pero el proyecto es simplemente imposible para usted, ya sea por carga de trabajo, por recursos o cualquier otra razón.

@JoseGrasso


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