Artículo: Somos buena paga

febrero 16, 2014

Finanzas Digital/José Grasso Vecchio.- Eso es lo que se desprende del más reciente informe de la Superintendencia de Bancos, según el cual los indicadores de morosidad de la banca venezolana se encuentran entre los más bajos de América Latina.

Lo que este dato refleja es que los venezolanos están cumpliendo sin mayores retrasos con los pagos de sus créditos sin mora.

Un crédito se considera moroso cuando se ha producido un retraso de más de tres meses en el pago de la deuda, la cual incluye amortización de capital y pago de intereses por parte del cliente. Por ello, un bajo índice de morosidad se interpreta como un síntoma de buena salud tanto de las empresas y las familias que adquieren créditos, como del propio sistema bancario.

La experiencia de pago de las personas naturales es my buena y esos resultados son válidos, además  para el sector de las empresas, industrias, comercios y sectores de servicios, que representan buena parte del universo que se financia por medio de la banca, sino también para el cada vez más amplio número de venezolanos que recurren al microcrédito por medio de las diferentes opciones de banca popular o comunitaria. En estos sectores populares se registran niveles de morosidad tan o más bajos que los de la banca universal o comercial.

La noticia es positiva, porque con índices tan bajos de morosidad se estimula el crédito en general y, por tanto, se vigorizan la productividad y el crecimiento económico. Solemos dar recomendaciones acerca de cómo manejar asertivamente el crédito y cómo servirnos del financiamiento de la manera más efectiva. Casi siempre, este tipo de recomendación tiene mucho que ver con el pago puntual de las cuotas para evitar los recargos con intereses moratorios, para lo cual hay que estar atento a las fechas de facturación, de corte y de pago. Sin embargo vemos, a la luz de las cifras que pública Sudeban, que los venezolanos están más que al día con sus obligaciones.

Así que, una vez aprendida esta lección, es bueno recordar además que el buen crédito es una cualidad que se va construyendo y haciendo más firme con el tiempo, y puede llegar a convertirse en una muy poderosa herramienta de superación tanto en los negocios como en lo personal. Mantenerse al día con los pagos y cumplir con los créditos ayuda a construir un historial que servirá más adelante, no sólo para tener acceso a nuevos créditos, sino para obtener buenas referencias comerciales que abren puertas en muchos ámbitos, no sólo en el bancario.

Por ejemplo, será más fácil contratar seguros si se tiene un buen historial. Hay empresas en los sectores de la construcción, venta de vehículos o en el propio comercio al detal, que ofrecen financiamiento para adquirir sus productos, para lo que exigen buenas referencias. En el comercio electrónico es indispensable contar con tarjetas de crédito confiables. Lo más importante de todo: disponer de buena reputación crediticia es el mejor aval cuando se presentan las situaciones de emergencia.

@JoseGrasso


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