Expertos: derechos humanos representan límites para el Estado

Restringir el poder del Estado frente a los individuos y garantizar la felicidad de estos últimos son el objetivo esencial de los Derechos Humanos (DDHH) como doctrina. En este aspecto coincidieron los abogados Roberto Hung, Andrea Rondón y Alberto Blanco-Uribe, quienes plantearon diferentes enfoques para analizar esta importante rama del Derecho a la luz de las ideas liberales.

Ese fue el objetivo de la mesa de análisis “Repensar el Derecho: Una nueva perspectiva de los Derechos Humanos”, realizado por el Centro de Divulgación del Conocimiento Económico para la Libertad (Cedice Libertad) a través de su Observatorio Económico Legislativo (OEL).

Durante el encuentro, Andrea Rondón, doctora en Derecho, cuestionó el crecimiento del Estado a raíz de la ampliación de las categorías de los Derechos Humanos en la Constitución de 1999, reseñó una nota de prensa de Cedice Libertad.

“Como prometen tantos derechos, el Estado amplía su poder por esa promesa de cumplirlos”, alertó la también directora del Comité de Derechos de Propiedad de Cedice Libertad. También recordó que según la doctrina liberal clásica los que se podrían reconocer efectivamente como derechos son tres: vida, libertad y propiedad, únicas garantías en las que el Estado debería poner todo su empeño para cumplirle a los ciudadanos.

Rondón se refirió a otras categorías de DDHH (como los económicos y sociales, entre ellos la salud y la educación), como “condiciones o herramientas” para que puedan cumplirse efectivamente los tres anteriores.

En respuesta, Roberto Hung, profesor de Derecho Procesal Constitucional, recordó el carácter progresivo de los DDHH y recordó que esa progresividad es la que genera que estos se conviertan en límites al poder del Estado.

“En todas actuaciones Poder Público deben respetarse DDHH”, enfatizó el especialista, quien agregó que solo el Estado comete violaciones contra estos, y no los particulares.

De manera similar, Alberto Blanco-Uribe recordó que la progresividad viene dada por la posibilidad de que cada vez se cumplan más garantías, y no que se dejen de cumplir unas por otras. “”No puedo pensar en derechos sociales, si no tengo garantizados los civiles y políticos”, comentó, a modo de ejemplo.

Repensar el Derecho a la luz de las ideas de libertad implica comprender cómo la legislación y la labor del Estado deberían estar absolutamente subordinada al bienestar del individuo y al logro de sus fines y propósitos, reza la nota.

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