Inflación: un escenario ¿inevitable? para el cual hay que prepararse

julio 18, 2021
Jose-Miguel-Farias

José Miguel Farías.- Al final, puede que la inflación no resulte ser un gran problema y que, verdaderamente, sea un episodio transitorio. Pero tanto la Reserva Federal como una serie de economistas prominentes ya la están discutiendo lo suficiente como para plantearse una pregunta crucial: ¿Cómo pueden los inversores proteger sus carteras si la inflación persiste?

Perceptiblemente, es evidente que la inflación se ha disparado en estos últimos meses. Y esto, además, era algo esperado luego de la reapertura de las economías tras un año contenidas en pandemia. En esta misma línea, Jerome Powell -presidente de la Reserva Federal- afirmó recientemente que la inflación podría resultar más alta y persistente de lo que se estaba esperando. Además, distintos funcionarios del banco central ahora admiten que las tasas de interés podrían tener que subir antes de lo previsto y han empezado a discutir cuándo empezar a reducir los 120.000 millones de dólares de las compras mensuales de bonos.

En estos momentos es válido preguntarse, ¿Qué hacer? ¿Qué esperar?

Como inversores, debemos entender que la inflación a largo plazo es una probabilidad, pero no una certeza. La economía es un sistema increíblemente complejo e imprevisible, por lo que intentar encontrar causalidades en las interacciones que ocurren se puede convertir en una labor desgastante e improductiva. Por ello, la previsión a largo plazo de la inflación (o la deflación, como otros apuntan) es una tarea enormemente difícil. Así que, lo mejor que podemos hacer a la hora de invertir es pensar no en términos binarios sino en probabilidades.

A raíz del shock generado por la pandemia y las herramientas de política monetaria utilizadas por los principales bancos centrales alrededor del mundo, se han incrementado las probabilidades (y la gravedad) de una posible vorágine inflacionaria. Y, como bien se sabe -desde el punto de vista del inversor- la inflación y el aumento de las tasas de interés van unidos. Como base, la expectativa de una mayor inflación aumentará los tipos de interés, ya que los inversores en bonos exigirán una mayor rentabilidad. Esto, a su vez, dará lugar a mayores déficits presupuestarios y a una mayor impresión de dinero y, por tanto, a más préstamos y a tasas de interés aún más altas. Esto, ya ha sucedido y volverá a suceder, pero siempre es una catástrofe para las expectativas de los inversores.

Posicionamiento de una cartera para el riesgo de la inflación a largo plazo

La valoración importa hoy más que nunca. Los tipos de interés más altos son un inconveniente para los activos de corta duración cuyos flujos de caja están cerca del presente y son devastadores para los activos de larga duración. He aquí un ejemplo muy sencillo: Cuando las tasas de interés suben un 1%, un bono con un vencimiento de 3 años bajará aproximadamente un 2,5%, mientras que uno con un vencimiento de 30 años bajará alrededor de un 25%.

Lo mismo ocurre con las empresas cuyos flujos de caja se sitúan en un futuro lejano y que, por tanto, son muy sensibles a la subida de la tasa de descuento (tasas de interés e inflación). Hasta hace poco estas empresas se beneficiaron desproporcionadamente de las bajas tasas de interés, y son las que más probablemente se encuentran hoy cotizando en el territorio de “burbuja”. Pero sus elevadas valoraciones (alta relación precio-beneficio) posiblemente revertirán a la baja. Esto posiblemente haga que los títulos enfocados bajo una “filosofía del valor” vuelvan a estar de moda, y, de hecho, ya hemos empezado a ver la rotación del crecimiento al valor recientemente.

Indudablemente la inflación beneficiará a algunas empresas, será indiferente para otras y perjudicará al resto. Así que para entender lo que separará a los ganadores de los perdedores, el inversor tendrá que entender cómo la inflación fluye a través de los números de la empresa, con especial énfasis en el estado de resultados y el balance. Invertir sin tomar en consideración estos factores, puede ser perjudicial a largo plazo si este entorno persiste.

¿Qué hay de los estudios que afirman que hay activos superiores en este entorno?

Diferentes autores han analizado los precios de los activos cuando ha habido presión inflacionaria y han declarado: "Estos activos son los que mejor se han comportado en las inflaciones pasadas". Lamentablemente, la mayoría de estos estudios pasaron por alto un detalle pequeño, pero importante: El precio que se paga por el activo importa.

Si estamos entrando en un entorno de alta inflación hoy, está ocurriendo cuando los precios de los activos están en la valoración más alta en más de un siglo (esto no siempre fue así durante el periodo cubierto por estos estudios).

Sea cual sea el panorama que nos espera, estamos entrando en él con valoraciones muy altas y una economía adicta a las bajas tasas de interés. Tenemos que ser muy cuidadosos a la hora de confiar en comentarios generalizados sobre inflaciones pasadas.

Invertir fuera de Estados Unidos, ¿Solución?

La próxima década pertenecerá probablemente a la inversión fuera de Estados Unidos. Aquel que haya invertido fuera de EE.UU. durante la última década, ha visto sus rendimientos eclipsados por el rendimiento superior de los mercados estadounidenses. Hoy en día, Estados Unidos es el mercado desarrollado más caro. Por ejemplo, en Europa, la mayoría de las acciones europeas siguen cotizando por debajo de los máximos de 2007, con las acciones británicas cotizando a la mitad de la valoración de las estadounidenses.

Independientemente de donde se invierta, el enfoque de inversión recomendado es sencillo: Hay que ser inversores enfocados “en el valor” que buscan empresas de alta calidad infravaloradas y dirigidas por una gran gerencia. La idea no es convertirse en inversores extravagantes. Al final, la inversión internacional sólo da una mayor paleta con la que pintar nuestro lienzo de inversión.

Conclusión: Es importante enfocarse en los fundamentales y monitorear de cerca el entorno

Como último punto, es importante que incluso aquellos inversores que están preocupados por la inflación recuerden que, durante largos periodos de tiempo, las carteras diversificadas son las que mejor funcionan. Si puede permitirse el lujo de esperar, un enfoque razonable de la inflación es simplemente ignorarla.

Sin embargo, si la inflación persiste, aquellos que quieran adoptar un enfoque más activo podrían hacer bien en dedicar una parte de sus carteras a inversiones que hayan prosperado durante anteriores ciclos de alta inflación. Las materias primas, el oro, algunas áreas alternativas del mercado como los bienes raíces e incluso las criptomonedas podrían ser consideradas. Eso sí, como bien han afirmado Warren Buffett y Howard Marks recientemente, los bonos no son el sitio donde estar.

Se podría esperar que los certificados de depósito y las cuentas de ahorro, que pagan rendimientos muy bajos con las bajas tasas de interés actuales, ofrecieran rendimientos mucho más atractivos en un entorno de alta inflación y de altas tasas. Pero el historial muestra que quienes están dispuestos a asumir el riesgo han encontrado mejores lugares para guardar su dinero en tiempos de inflación.

Fuentes utilizadas:

  • The New York Times. How to Manage Your Money if Inflation Flares. 2021.
  • Vitaliy Katsenelson. How we invest in inflation. 2021

@Jmfariasu

Jose-Miguel-Farias

Presidente de la CIV: “Tenemos que influir en el Gobierno para que cambie las leyes” sobre el sector inmobiliario finanzasdigital.com/2021/12/civ-le… a través de @finanzasdigital

Inicia la entrega de los bonos "Gran Misión Hogares de la Patria", "Dr. José Gregorio Hernández", "Parto Humanizado" y "Lactancia Materna" correspondientes a diciembre finanzasdigital.com/2021/12/inicia… a través de @finanzasdigital

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