La OCDE espera que el crecimiento económico mundial sea del 5,6% este año y de 4,5% en 2022

De acuerdo con el informe de Perspectivas Económicas publicado este miércoles, realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), señalan que el crecimiento económico mundial será del 5,6% este año y de 4,5% en 2022 antes de volver a establecerse en 3.2% en 2023, cerca de las tasas observadas antes de la pandemia. 

Asimismo, informan que la recuperación mundial continúa, pero su impulso se ha moderado y se está volviendo cada vez más desequilibrado.

“El hecho de no garantizar una vacunación rápida y eficaz en todas partes está resultando costoso y la incertidumbre sigue siendo alta debido a la aparición continua de nuevas variantes del virus”, dijeron.

Por su parte, la producción en la mayoría de los países de la OCDE ha superado ahora el nivel alcanzado a fines de 2019 y está volviendo gradualmente al camino esperado antes de la pandemia.

Sin embargo, las economías de bajos ingresos, en particular aquellas donde las tasas de vacunación contra COVID-19 aún son bajas, corren el riesgo de quedarse atrás.

En el caso de la inflación, se proyecta que la inflación de precios al consumidor en la OCDE comenzará a disminuir en 2022, antes de moderarse a medida que se alivien los cuellos de botella clave, la capacidad se expanda, más personas regresen a la fuerza laboral y los reequilibrios de la demanda. La Perspectiva subraya el riesgo de que las continuas interrupciones del suministro, quizás asociadas con nuevas oleadas de infecciones por COVID-19, puedan dar lugar a una presión inflacionaria más prolongada y más alta.

“Otro riesgo, expuesto por el surgimiento de la variante Omicron en los últimos días, es un empeoramiento de la situación de salud debido al COVID-19 que da como resultado nuevas restricciones que pondrían en peligro la recuperación”, dijeron.

El informe llamado Outlook indica que se debe garantizar un mejor acceso a las vacunas para todos y debe ser una prioridad política urgente. 

“Un despliegue mundial de vacunas más rápido y mejor coordinado no solo es esencial para salvar vidas y prevenir la aparición de nuevas variantes, sino que también ayudaría a abordar algunos de los cuellos de botella que socavan la fuerza de la recuperación al permitir que las fábricas, los puertos y las fronteras se restablezcan”, precisaron.

Fuente: OCDE

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