Francisco Monaldi: Pocos países “tienen la riqueza volátil y dependencia de la Venezuela petrolera”

El economista y director del Latin American Energy Program, Francisco Monaldi, señaló que “el chavismo provocó el colapso económico más dramático de la historia de Latinoamérica”.

En ese sentido, indicó a través de su cuenta en la red social Twitter que “la economía se contrajo en más de 80%, pasando de ser la más rica a la más pobre (per capita) de Latinoamérica, con la segunda hiperinflación más larga de la historia mundial”.

Sostuvo que a su vez, “el chavismo destruyó las instituciones fundamentales de la democracia y el Estado de Derecho, convirtiendo a Venezuela en el país con más alto ingreso en pasar de democracia a dictadura, desde la posguerra”.

Venezuela hoy está en los últimos lugares del mundo en indicadores de Estado de Derecho, respeto a la propiedad y corrupción. 6 millones de venezolanos, casi el 20% de la población, emigró por la catástrofe económica, social y política que provocó el chavismo”, sumó.

Comentó que “el chavismo generó destrucción con pocos precedentes en la historia” y resaltó que antes de que Hugo Chávez llegara al poder, “la economía venezolana tuvo un desempeño muy pobre por dos décadas, producto de la caída del precio del petróleo y del mal manejo económico”.

“Nada comparable a lo que ocurrió con el chavismo, pero generó gran descontento con los partidos e instituciones democráticas. Chávez aprovechó ese descontento para ganar y cambiar la Constitución, concentrando mucho poder”, expresó.

Manifestó que “cuando cayó su popularidad por mal desempeño, aprovechó el conflicto y errores de la oposición para tomar control de las Fuerzas Armadas y la empresa estatal petrolera, justo a tiempo para recibir el auge de ingresos petroleros más grande la historia”.

“Con la popularidad ganada y no dependiendo del sector privado, aprovechó para avanzar su modelo socialista de control de la economía y la sociedad, estatizando buena parte de la economía y eliminando las libertades de mercado en pleno auge tuvo un desempeño pobre en términos de crecimiento e inflación, pero se gastó todo el boom de renta petrolera y se endeudó, incrementando el consumo de manera espectacular”, detalló.

Enfatizó que “nada de esto era sostenible y la inflación y escasez se dispararon no contento con eso, destruyó a la industria petrolera, después de beneficiarse del auge de inversión, por la apertura petrolera de su predecesor, que agregó 1/3 de la capacidad de producción. Aunado esto, a la destrucción del sector privado y del Banco Central y la moneda, crearon las condiciones para que cuando cayera el precio del petróleo ocurriera la catástrofe humanitaria que hoy vivimos”.

“Todo esto no hubiera sido posible sin la dependencia del petróleo, el auge de precios y el control inicial que le dio la Constituyente. Por eso es improbable que algo así pase en otro país de la región. Pocos tienen la riqueza volátil y dependencia de la Venezuela petrolera, que generaron condiciones que hicieron posible el control absoluto del poder y los efectos catastróficos de un liderazgo nefasto”, apuntó.

Precisó que “sin llegar a semejante horror, los líderes populistas pueden hacer inmenso daño tanto al desempeño económico, como a las instituciones de la democracia. Lo podemos ver en varios otros países en que si bien no se dio la conjunción de factores de Venezuela se han erosionado significativamente las instituciones del estado de derecho y la economía. Por tanto, aunque el caso de Venezuela es extremo, las lecciones de la tragedia venezolana si arrojan luces sobre la experiencia de otros países”.

Artículos Relacionados