Luis Oliveros: Con el impuesto a las divisas “el Gobierno te está metiendo la mano en el bolsillo para financiarse”

Hace pocos días, el Gobierno venezolano anunció la reducción del encaje legal bancario de 85% a 73%, con la intención de que la banca pública y privada pueda otorgar créditos.

Muchos economistas tildaron la medida como “buena”, pero destacaron que es insuficiente para la reactivación de la economía del país.

Luis Oliveros, economista y profesor universitario, señaló a Finanzas Digital que la reducción del encaje legal es una buena noticia para la banca porque le da un poco más de respiro para hacerle frente a los problemas que tiene de caja, “pero esto no va a tener ningún efecto sobre el crédito bancario”.

La banca tiene demasiadas obligaciones, entre el encaje y el tema de la compra de divisas, como para pensar que esta reducción va a generar un escenario distinto en el crédito al que tenemos actualmente.

A su juicio, el encaje debería estar por debajo del 35% para que se pudiese ver efectos importantes en el crédito.

Cabe destacar que el encaje legal en la región está por debajo del 10%, entonces, en “un país normal debería estar por debajo” de esa cifra y en Venezuela “estamos todavía muy lejos de ese número”.

Para el economista, la banca sí está preparada para otorgar créditos indexados porque tiene los recursos, sin embargo, hace falta reformas a la Ley de Instituciones del Sector Bancario, lo que le daría mayor tranquilidad a todos los actores en el mercado, pero “creo que eso por lo pronto no lo vamos a ver”.

“Ojalá viéramos reformas en la Ley de Bancos que nos permitiera pensar que vamos a un cambio en ese aspecto”, destacó.

– IGTF: no tiene ningún beneficio –

En la misma semana que fue anunciada la reducción del encaje legal, la Asamblea Nacional (AN) aprobó en segunda discusión la reforma a la Ley de Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF), la cual cobrará un tributo por el uso de divisas en el país.

Con respecto a ese tema, Luis Oliveros precisó a Finanzas Digital que es un impuesto que al final van a tener que pagar los consumidores, pero también las empresas al hacer algunas operaciones.

“Esto va a generar incomodidades y más en un país donde el pago de tributos no se traduce en servicios públicos de calidad”, refirió.

Estimó que la normativa podría generar “más distorsiones y problemas” en una economía que no las necesita, y más cuando esta es una economía que está empezando a crecer, pero “desde el Gobierno te quieren empezar a cobrar impuestos”.

“Es una mala decisión, y sobre todo porque es una alícuota muy alta, un 3% es una alícuota muy elevada”, sumó.

Aseguró que no le ve ningún beneficio, más allá de que el Gobierno entienda que debe aumentar sus ingresos fiscales.

“Poner a la gente a pagar impuestos, esto al final es que el Gobierno te está metiendo la mano en el bolsillo, una vez más, para financiarse”, expresó.

– La dolarización seguirá viviendo –

El economista afirmó a Finanzas Digital que la dolarización es un proceso que está aquí y aunque el Gobierno está tratando de revertirlo o disminuirlo, “es un proceso que llegó para quedarse”.

Recalcó que este es un proceso “muy difícil de revertir” por la desconfianza que hay de los agentes económicos hacia el bolívar.

“Si quieres generar confianza en la economía, no estás cobrando impuestos, haces otras cosas para generar confianza en la moneda. No obligas a la gente o decretas que haya un aumento en la demanda de dinero, de moneda nacional. La dolarización va a seguir ocurriendo en Venezuela y va a seguir viviendo”, explicó.

Artículos Relacionados