Ronald Balza: El impuesto a las divisas lo que hace es desanimar el uso de la banca para transar dólares

Para muchos economistas, la reducción del encaje legal de 85% a 73% anunciado por el Gobierno venezolano es “insuficiente” y consideran que con ésta no incrementará el otorgamiento de créditos en el país.

En ese sentido, Ronald Balza, economista y decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), señaló a Finanzas Digital que es “una medida aislada” como otras que ha ido tomando el Gobierno, como es el caso de la aprobación por parte de la Asamblea Nacional (NA) de la reforma a la Ley de Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF).

Aún no queda muy claro cuál es la aproximación que va a tener la regulación sobre el sistema bancario, “porque reducir el encaje legal no implica que necesariamente van a aumentar los créditos”.

Indicó que esta decisión es dar un paso que revierte una medida que no debió tomarse. “Haber puesto un encaje legal para detener la inflación no era necesario, lo que se debió hacer era dejar de financiar a Pdvsa con el Banco Central de Venezuela (BCV), no impedirle a la banca hacer intermediación financiera”, sumó.

Esa medida lo que hizo fue aumentar la caída del Producto Interno Bruto (PIB) porque impidió los préstamos en bolívares.

“Muchas empresas pudieron haber pedido préstamos para pagar nóminas y no pudieron hacerlo por el encaje legal. Ahora habrá que ver qué otra medida y si hay algún grado de visión en conjunto en las medidas que se tomen de aquí en adelante, que nos permitan ver quién se favorece y quién no con una reducción que por otro lado es relativamente pequeña”, precisó.

El encaje legal es una medida de política monetaria que empezó a caer en desuso en el siglo XX porque limitaba la capacidad de la banca para hacer intermediación financiera.

No obstante, en otros países de América Latina el encaje ronda alrededor del 20% o menos y no se utiliza como una medida de política monetaria porque lo que hay es mercado de valores, donde los bancos pueden participar en la compra o venta de activos y emitir sus propios bonos.

“En Venezuela, nada de eso se puede hacer”, dijo el economista al tiempo que agregó que los bancos no pueden hacer préstamos a largo plazo, dado que “nadie quiere conservar bolívares, nadie quiere ahorrar en esa moneda”.

El que puede ahorrar compra dólares y así ha sido en Venezuela desde el año 1983, recordó.

Sostuvo que los bancos deberían elegir su encaje prudencial para evitar corridas y el BCV debería evitar usarlo como política monetaria.

La política monetaria más importante a aplicar es que no haya financiamiento del gasto público, “eso estaba prohibido hacerlo en la Constitución y fue lo que causó la hiperinflación”.

-No hace falta incentivar el bolívar-

Balza expresó a Finanzas Digital sobre el Impuesto a las Grandes Transacciones Financieras (IGTF) que es posible que los bolívares estén circulando mucho más rápido que los dólares, porque la mayoría quiere salir de esos bolívares, porque los reciben y los gastan.

Las grandes cadenas de supermercados y farmacias del país reciben bolívares y mucho de lo que venden puede ser importado. Esos bolívares los usan en salarios y en adquirir dólares si los necesitan.

“Aquí no hace falta incentivar el uso del bolívar, eso no tiene sentido porque todo el mundo está usando los bolívares”, destacó.

Sin embargo, aclaró que las personas no usan los bolívares para ahorrar. “Poner trabas a las transacciones en dólares no incentiva el ahorro, porque no solamente se usan bolívares también se usan dólares y esas divisas pueden venir del ahorro, porque en nuestro país la exportación petrolera cayó sustancialmente”.

Estimó que los dólares que están circulando en el país pueden provenir de los ahorros de las personas y lo que se hace al encarecer las transacciones en dólares, es reducir la posibilidad de comprar esas divisas.

Para aumentar el uso del bolívar, debería ser rentable guardar la moneda, no que sea caro usar los dólares. Lo que puede hacer el impuesto a las transacciones financieras es reducir la capacidad de la banca para ofrecer productos en dólares, porque quien tenga una cuenta en el exterior o tenga dólares en efectivo, preferirá utilizarlos directamente que a través de la banca porque le van a cobrar impuestos”, enfatizó.

Advirtió que el impuesto a las divisas puede reducir la capacidad de compra de los ciudadanos: “el que vaya a comprar algo tendrá que pagar más dólares por eso y no lo hará a través del sistema bancario venezolano mientras pueda usar otro sistema”.

“La medida del encaje es una medida aislada que no tiene mucho qué decirnos sobre la visión de la banca que tiene el Gobierno en este momento, porque el IGTF lo que hace no es incentivar el uso del bolívar, sino desanimar el uso de la banca para transar dólares, que es muy diferente”, afirmó.

El IGTF no revertiría el proceso de dolarización en el país: “la dolarización de facto ocurre porque el poder de compra de los bolívares es insuficiente para lo que muchos quieren comprar. Los bolívares son ingresos en este momento, es decir, entran en una cuenta y salen a otra cuenta, son ingresos diarios, mensuales de mucha gente, pero los dólares son ahorros”.

Es importante destacar que los ingresos actuales de muchos venezolanos son en bolívares y en dólares. “Un impuesto no puede revertir eso. ¿Por qué mucha gente usa sus ahorros? Porque se empobreció, y ¿por qué no guarda bolívares? Porque pierden su valor muy rápido”.

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