Alejandro Grisanti sobre la autorización de EE.UU. a empresas petroleras a negociar con Venezuela: “No veo un incremento importante de la producción de crudo”

El economista Alejandro Grisanti señaló que Estados Unidos tuvo el gesto de flexibilizar algunas sanciones al permitir que Chevron tenga la posibilidad de negociar con el Gobierno de Venezuela temas petroleros.

En ese sentido, aclaró que la autorización dada por el Gobierno norteamericano no implica producir o exportar petróleo de Venezuela, sino solo negociar.

Indicó a través de su cuenta en la red social Twitter que este es un primer gesto con el objetivo de que el Gobierno de Nicolás Maduro y la oposición venezolana “se vuelvan a sentar en México”.

Cabe destacar que mucho se especula sobre la producción petrolera venezolana, puesto que si se toman las fuentes secundarias de la OPEP, la producción en abril fue de 707.000 bpd, 11.000 barriles diarios menos que en diciembre de 2021.

“En lo que va de año, la producción se ha incrementado en 36% con respecto de enero hasta abril de 2021″, resaltó el también fundador de Ecoanalítica.

Aseguró que no ve un incremento importante de la producción de crudo en el país, por lo que estimó que para el cierre del año podría estar en alrededor 850.000 bpd, “unos 140.000 adicionales a lo que hoy producimos”.

– Dolarización en Venezuela –

En otro tema, Grisanti comentó en el webinar “Dolarización como atajo a la estabilidad: experiencias latinoamericanas” que una dolarización espontánea es que el Gobierno se hizo la vista gorda y no dio ninguna directriz. “Ahora están obstaculizando algo. Esto no es dolarización de una moneda. Hoy muchas de las transacciones se dan en pesos colombiamos, en ciudades cerca de Colombia como Maracaibo y San Cristóbal”.

Expresó, además, que de cada cinco transaccioens que se hacen en dólares, una se hace en pesos, puesto que hay múltiples monedas compitiendo en una misma plaza.

“Existe una dolarización que tiende a favorecer bienes durables versus no durables. Electrónica y electrodomésticos, vestido y calzado se hace en dólares. Los alimentos se compran en bolívares”, sumó.

Lo que ocurre en Venezuela es una dolarización principalmente transaccional y en efectivo. “El Gobierno ha venido poniendo suficientes obstáculos a la dolarización para poder evitar que se dolarice el sistema financiero en una segunda fase”.

Manifestó que ha habido un fuerte incremento de la presión tributaria y desde que se redujo el gasto, “la necesidad de emisión ha sido mucho menor”, reseñó el diario La Prensa de Argentina.

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