Jesús Palacios Chacín: Se estima un repunte en los precios de los bienes importados de 42% para 2022 en el país por el aumento en los fletes

El economista y profesor universitario, Jesús Palacios Chacín, señaló que los eventos en Europa del Este y China han presionado aún más los precios de los commodities e importaciones y mantendrán la inflación elevada en América Latina, al menos este año y el próximo, a unos niveles que serán muy difíciles de contrarrestar.

Asimismo, indicó que esto crea un dilema en la región, que se encuentra en la encrucijada de mantener el crecimiento o buscar estabilidad de los precios.

“¿Vale la pena impactar significativamente el crecimiento en la búsqueda de la estabilidad de precios?”, preguntó en su cuenta en la red social Twitter.

Las mayores presiones inflacionarias producto de las disrupciones en cadenas de suministros, el aumento de precios de commodities y el efecto de los estímulos en la economía, obligaría, dijo, a un posterior ciclo de aumento de tasas.

Explicó que en los principales bancos centrales de la región, esto se ha venido cumpliendo en los últimos meses con la idea de contrarrestar la inflación. Sin embargo, “al tratarse de un ‘shock’ externo en commodities e importaciones, no todo se puede combatir con restricción en la política monetaria”.

“La política monetaria restrictiva se aplica a través de aumentos de las tasas de interés y recortes en la liquidez, pero una estrategia muy agresiva de ajuste monetario impactaría la actividad económica de los países”, sumó.

Además, enfatizó que una alternativa que pase por aplicar una política fiscal a través de subsidios para combatir los repuntes de precios de combustibles y alimentos, “sería excesivamente costosa de cara a la sostenibilidad de la deuda”.

– Anclar las expectativas de los ciudadanos –

El también integrantes de Ecoanalítica precisó que mientras este período de presiones inflacionarias ocurre, lo más importante será anclar las expectativas de los ciudadanos para evitar males mayores como un espiral infinito de repuntes salariales, que deriven en inflación persistente, con los costos sociales que implica.

“La realidad es que a los niveles de inflación actuales, el incremento de tasas planeado por los bancos centrales parece atrasado a lo que se necesitaría para reducir la inflación de acuerdo a la regla de Taylor, que sugiere que la tasa de interés debería estar cerca de 9% a 10%”, agregó.

Ante esto, acotó que es muy probable que las autoridades monetarias en todo el mundo “estén dispuestos a tolerar más inflación para no impactar de forma significativa la recuperación de la actividad económica post-pandemia. Si es así, por un tiempos veremos inflación global alta”.

En el caso de Venezuela, aseguró que este fenómeno impactará en las estructuras de costos de los importadores locales.

Apuntó que desde la firma han estimado un repunte en los precios de los bienes importados de 42% para 2022, por la vía de los aumentos en fletes y precios de las materias primas.

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