La situación petrolera internacional y Venezuela

José Grasso Vecchio

José Grasso Vecchio.- Actualmente el mercado del petróleo internacional se presenta favorable para los países productores y exportadores de ese recurso natural. Aunque las perspectivas de crecimiento de la economía mundial no lucen propicias para sostener o incrementar la demanda de hidrocarburos, la guerra en Ucrania y las sanciones impuestas a Rusia han creado una situación de incertidumbre que se ha traducido en un incremento significativo de los precios del petróleo con sus consecuentes efectos en las economías locales.

En efecto, en términos promedios la cotización del crudo West Texas Intermediate (WTI), unos de los marcadores referentes, pasó de US$ 74 por barril en junio de 2021 a US$ 103 por barril en junio de 2022. Este aumento se ha traducido en alzas en el precio de la gasolina y el diésel a nivel global, que conjuntamente con los aumentos en los precios de otras materias primas tales como el trigo y el maíz, se han reflejado en una aceleración de la tasa de inflación a nivel global. Usualmente hay una correlación entre el crecimiento económico y la demanda de petróleo lo que se expresaría en ascensos de los precios de ese producto.

Sin embargo, en esta oportunidad lo que está predominando en el mercado es la incertidumbre sobre el suministro futuro porque de hecho la producción de petróleo de la OPEP tuvo un modesto aumento entre mayo de 2022 y diciembre de 2021 pero al comparar la producción de mayo de 2022 (28.508.000 de barriles diarios) con la extracción promedio de 2021 (26.351.000 de barriles diarios), la expansión de la producción fue notable. Igualmente, Estados Unidos está produciendo a un ritmo creciente y en mayo la producción alcanzó a 12.040.000 barriles diarios. Por su parte, en Rusia la producción disminuyó en más de un millón de barriles diarios entre mayo y abril de 2022.

En medio de esta coyuntura alcista todos los países exportadores se han beneficiado, especialmente grandes productores como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait quienes desde que comenzó la invasión de Rusia a Ucrania se han visto favorecidos por el doble efecto de aumento tanto de las cotizaciones de sus crudos como de las cantidades vendidas en el mercado internacional. Rusia ha tenido que vender su petróleo con importantes descuentos básicamente a China, India y otros países con lo cual esos crudos han entrado a competir con los de Irán y Venezuela en esos mercados.

En el caso de Venezuela, a lo largo de 2022 la producción petrolera ha venido aumentando moderadamente y ello en un entorno de precios elevados se ha traducido en una duplicación de los ingresos de divisas, no obstante los descuentos otorgados y el costo de los fletes. Este alivio para las finanzas públicas pudiese ser todavía mayor si se lograse incrementar la producción de hidrocarburos mediante una nueva licencia por parte del gobierno de Estados Unidos que permita a las empresas extranjeras en Venezuela extraer más crudos para ser vendidos tanto  en los mismos Estados Unidos como en Europa. De acuerdo a algunas estimaciones, a los precios actuales Venezuela podría recibir cerca de US$ 2.500 millones adicionales en lo que resta de 2022.

@josegrasso

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