Empresarialidad y Proteccionismo

Daniel-Lahoud

Daniel Lahoud.- Este artículo me va a ocasionar muchas complicaciones, pero es una verdad que se debe decir, guste o no. Vamos a comenzar por el principio, qué es un empresario, y tenemos que decir que no es el “monstruo xxxxx” que refiere Keynes en el Breve tratado (1923), tampoco el “judío” como despectivamente lo llama Marx en el Capital (1863), tampoco el ser volitivo que Schumpeter (1911) extrae de Sombart (quien le tocó ser una de las personas más detestables del pensamiento económico del siglo XX) Empresario es un servidor del consumidor y como dice Mises (1966) solo es exitoso el que entiende que su función es servir al consumidor. Por eso, el empresario no es el que da empleo, aunque lo provoque, empresario no es el que produce riqueza aunque eso venga añadido, empresario es quien ofrece el producto al mejor precio y eso significa el mejor producto al más bajo precio.

Tampoco es válido lo que hoy dicen los legos, que un emprendedor es distinto a un empresario, no señor son la misma cosa, el que alguien tenga más tiempo haciendo algo, o que haya acumulado o tenga de manera personal más capital, no lo convierte en una u otra cosa, de hecho alguien que esté comenzando a actuar puede tener muy buenas ideas y hacerlo mejor que alguien que tiene tiempo actuando como empresario. Y por supuesto, alguien que tiene tiempo puede llenarse de soberbia y echar a perder todo por creer que ya alcanzó el éxito y por eso los consumidores se deben a él.

El empresario es uno de los individuos más importantes en la economía de mercado, pero está supeditado al más importante que es el consumidor. Si lo entiende será exitoso, y ese es el caso de Bill Gates, incluso John D. Rockefeller y de tantos otros. Fíjense todos ellos tienen en común que eran pobres, y que tenían muy buenas ideas y que lucharon denodadamente para conseguir imponer sus ideas, no sus productos. Sus ideas son las que marcaron productos útiles que satisfacían a buen precio la demanda de sus consumidores y fíjense, tuvieron la desgracia de ser ambos perseguidos por organizaciones que pretendían proteger a los consumidores, ambos acusados falsamente de lo mismo.

Rockefeller fue indirectamente el salvador de las ballenas, si él no hubiese hecho muy eficiente la producción de kerosene los balleneros (humanos también) hubiesen extinguido a las ballenas para producir iluminación en el siglo XIX. Hoy el kerosene no se utiliza para eso, pero la industria del petróleo no hubiese sido la misma sin Rockefeller y nunca tuvo ningún monopolio.

Gates también, hoy terriblemente publicitado, pero los mismos que lo critican hoy no podrían escribir sus críticas sino en una aplicación ideada por el mismo Gates o inspirada en los adelantos que provocó Gates. Él fue terriblemente exitoso con su negocio, tanto que quienes se sentían perjudicados, pidieron protección en lugar de imitarlo y hacer sus negocios rentables.

Ahora vamos a buscar problemas, esto va con quienes en los medios de comunicación piden al gobierno que quite los aranceles bajos y llaman protección a esos aranceles bajos. Bueno señores, ustedes están pidiendo precios más altos y productos de peor calidad. Eso es lo que quieren. En toda la historia de Venezuela no habíamos tenido aranceles cero, que es lo que debería ser para que funcionen eficientemente los negocios. Curiosamente el gobierno menos propenso al capitalismo es quien lo hizo. Por eso sospechen, además a pesar de los reclamos de los “empresarios” tampoco los modifica, sospechen, no dejen de sospechar. Ustedes están como quienes pedían la devaluación para promover las exportaciones, devaluaron para proteger al 30% de la economía que era el sector exportador y las exportaciones no subieron, porque eso no era lo que hacía falta, necesitábamos empresarios de los que producen sin protección, incluso para exportar y lo que provocamos con todas las devaluaciones fue la ruina del país. Ahora están pidiendo protección, sigan así, van a llegar lejos.

@daniellahoud

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